Estimados amigos, no cabe duda que el mundo ha cambiado, y con él las generaciones. Sin embargo, hay aspectos en la vida que no deberían cambiar, como la práctica de valores y el hecho de asumir cada persona el rol que nos corresponde y que se convierte en una responsabilidad social, pero sobre todo ante Dios, pues de todo daremos cuentas un día.
Veamos la siguiente caricatura, y en lo que a nosotros compete, evitemos que estos patrones de conducta sigan siendo alimentados y reproducidos.
Un fuerte abrazo, bendiciones.